Había una vez, lejos de este espantoso mundo, un amable ratón retozón. Él como todos los ratones quería un amigo árbol, pero en su planeta sólo había alcachofas gigantes y no árboles, una noche de frío decidió que si no podía plantar un árbol se dedicaría a viajar por toda la galaxia.
Fin
Moraleja. Jamás seas un árbol o una alcachofa gigante, sólo ama, porque la vida es corta y sin amor no hay aire
domingo, 20 de mayo de 2012
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario