Una, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete personas..
Experiencias extrañas. Días de suicidio, alcohol, llanto, promiscuidad falaz... Correr a la salida
Días raros. Aventuras con mujeres. Besos prohibidos y la culpable andando suavemente junto a su mujer.
Esa tarde. Ella caminó a insurgentes desando morir, esa misma tarde algo la salvó.
Demasiados sentimientos. Demasiada traición en el aire. Drama enlatado.
Siete personas. Siete vidas sin sentido. Siete desconocidos bebiendo mezcal en el parque. Sueño o pesadilla. Realidad o confusión. Poesía barata derramándose en el pasto.
Reíamos falsamente. Él sólo quería matar aquel sentimiento en alcohol. Todos fingíamos amor por el otro. De pronto la primera señal de que de ahí en adelante nada parecería real ni racional.
Un viejo regañándonos por las botellas de alcohol barato que teníamos a la vista. Y emocionado diciendo que pronto llegaría la dictadura militar, y lo bueno que el país sería después de eso...
Siete pares de ojos infantiles y burlones , mirándolo. Escépticos y sorprendidos. Prometió pagar alcohol bueno la próxima vez.
El sol ya no estaba. El ruido de la ciudad de noche, la fresca contaminación, luces de los coches desde el eje dos y la tenue iluminación del alumbrado público. No había luna.
No había razón. Era mayo, era de noche y la dictadura militar se aproximaba ¿Por qué había abejas?
Cambiamos de lugar. Hablamos de todo. Eramos tan desconocidos que podíamos contar cualquier cosa, cualquier secreto no significaba más que una anécdota jocosa al final de nuestras vidas de alguien a quien alguna vez vimos. La falsa confianza se resbalaba graciosamente por nuestra garganta como el alcohol que bebíamos. Tragos de líquido mágico. Rompía la individuación, revelaba al yo ebrio.
La otra ella contaba de todas sus mujeres. De los besos que había dado, las caricias que había regalado. Ella y ella eran tan gays.
Momento de confusión y la sugerencia decisiva de alguien diciéndole a las chicas que se besaran.
Ella la quería y estaba algo feliz e irresponsable. Casi la besa. El dueño de ella lo vio. Todo se complicó después de eso. Confusión húmeda, recuerdos oscuros, perdidos en el mar de la memoria.
¡Maravilloso! Todos son gays justo ahora. Bisexuales, bicuriosos, mariquitas... ¿Nadie tuvo la delicadeza de decirlo? ¿se te olvidó decirme algo, cariño? "No por lilo, sino por taimado, hubieras tenido la gentileza de actuar afeminado" ¿Qué parte de me gusta la tele fuerte, la cerveza fría y los homosexuales LOCAS, LOCAS, no entendiste en todo este tiempo? Risa interna jajajajajajaja
Reclamos después (Por el momento no me encuentro, deja tu mensaje. ¡¡No me encuentro en este momento!! Estoy de viaje a la infancia que reprimí). Saliste conmigo. Te dije que no le dijeras
¿Eh?
¿Qué? ¿Qué? La última vez que hablé contigo eras mi amiga.
La última vez que miré me dijiste que no le importaba que me hablaras ¡Cielos! El mundo sabe que moriré sola. ¿Qué he hecho contigo? La tierra sabe que te deseaba tanto y aun así jamas quisiste tocarme. Amor. No sé. ¿Dices que te cuesta tu relación dejarme mojada y deseando tenerte? No sé... Lágrimas. Una vez más viajo al páramo familiar de la confusión mental, flotar en aquellas aguas. No sé donde está la realidad y donde lo que invento.
Ampliamos la escena. Llega mi amado ricitos de oro. Nena, no digas que pasó.-No pasó nada- Contesto.
Otro golpe. Mi nuevo ratoncito. Nena, no te enojes. Él es mi amigo. Tenía que contárselo. Por favor... Todo es público. Nada es privado.
¿Qué pasa? .. "Yo no tengo la culpa, la culpa es de la tierra..."
Podría haber música en el aire y nadie lo hubiera notado. . . Risa interna. Igual tengo un plan. El mundo contra la nena. Gritos:
-Nena, ¡Veeeen! ¡Veeeeen! - Qué confusión, pienso
Más gritos:
-!Nena, no vayas!
Todos corren. Se persiguen. Podríamos estar desnudos y todo parecería más real. Huíamos de las abejas. Toda la confusión por un beso y un enjambre
Parece una gran farsa. Una escena de alguna obra de Ionesco, pero más grotesca. Las cantantes están calvas...
Pienso en el plan. El que llevo tanto tiempo planeando ¡Joder! Soy obsesiva, mitómana, mimada, estúpida, aunque me gusta más el término clínico: Masoquista.
La tempestad en mi cabeza se calma. Camino lentamente hacia ella. Reclama lo que me anticipé a contar. Las mismas lágrimas que he descrito llenan mis ojos. Lo digo: Infante abusado. Todos lo somos ¡Qué bonito! Su expresión cambia. Tienes que decirlo (El número que usted marcó se encuentra apagado o está fuera del área de servicio)
Ahh.. Todos corren y se persiguen como animalitos en celo ¿Por qué yo no?
Corro hacia el eje. La salida está ahí. Mi mariquita se da cuenta. Me persigue, me tira. Me abraza, me dice que no me vaya... Flojera. Ya-no-te-quiero ¿me dejas ir ahora?
No...
Somos todos hermanitos... "estamos chupando tranquilos"
jaja.. Yo no. Yo nunca estoy tranquila. Lo saben
La noche se escurre sobre mi. Llama a todos. Diles que estoy dopada. Diles que te he dejado y que sueño con el puente peatonal.
¡Quién lo diría! Patino sobre la calle. Nuevos personajes. La realidad se abrió y se filtró todo lo que no queremos dejar pasar.
"Don't tell me to stop. Tell the wind not to blow ... But don't tell me to go"