Cerré mis ojos y soñé contigo
brotó una flor, un pétalo rojo
y como la luz entra en el ojo
me penetraste, mi dulce amigo
Me llenaste con tu cuerpo de trigo
De mi, un beso como un conejo
Esta noche, de ti no me alejo
¡El conejo cuelga de tu ombligo!
Eras en mi como una semilla
esperando a derramar la vida
en mi cuerpo de tierra y paciencia.
¡Y el nacimiento de la estrella!
el sueño de una niña dormida
soledad insaciable y ausencia.
viernes, 1 de mayo de 2015
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