sábado, 14 de agosto de 2010

El mar

La despedida fue hace ya tanto. Sin embargo el océano no muere
y lo que espero ahora es que cada que veas ese azul, 
cada que percibas la humedad, cada que te pares frente a la inmensidad del mar, pienses en mi. 

Que en cada gota de agua salada y marina, veas, por lo menos, una de todas las lágrimas que mis ojos, antes tan llenos, derramaron por ti .

Que siempre al ver la arena morena, recuerdes mi cuerpo, el cuerpo generoso que supo beber todo tu veneno, poro por poro. 

Y si ves el mar y recuerdas esto, no pienses por favor, que yo pienso en ti. 

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